El derecho a la intimidad
consiste en la defensa de la
persona en su totalidad a través de un muro que prohíbe publicar o dar a
conocer datos sobre temas como la religión, la política o la vida íntima. La
revelación de estos datos conlleva a una pena, en algunos países perpetua y en
España de 6 o 7 años. El ser humano tiene derecho absoluto a mantener su vida
privada y bajo ningún concepto esto puede ser revelado ni siquiera a una persona
muy cercana.
En ese marco, debe entenderse que el derecho a la
inviolabilidad de correspondencia no se reduce únicamente al ámbito de la
correspondencia escrita (es decir, la carta postal), sino que también se
extiende a cualquier medio o sistema de comunicación privada de las personas,
dado que con el desarrollo y avance de la tecnología, actualmente se cuenta con
múltiples formas y sistemas de comunicación privada como son la telefonía fija,
telefonía móvil y el correo electrónico. La intimidad es la parte de la vida de
una persona que no ha de ser observada desde el exterior, y afecta sólo a la
propia persona. Se incluye dentro del “ámbito privado” de un individuo
cualquier información que se refiera a sus datos personales, relaciones, salud,
correo, comunicaciones electrónicas privadas, etc.
El derecho que poseen las personas de poder excluir a las
demás personas del conocimiento de su vida privada, es decir, de sus
sentimientos y comportamientos. Una persona tiene el derecho a controlar cuándo
y quién accede a diferentes aspectos de su vida particular.
El Capitulo II, del Título IV (Delitos contra la Libertad),
del Libro Segundo del Código Penal, regula los delitos contra la intimidad,
de lo que se puede deducir que la intimidad se encuentra estrechamente
vinculada con la con la libertad individual de cada persona. El codificador de 1991, consideró que la afectación de la intimidad
personal y familiar atenta contra la libertad individual de la persona,
estableciendo así el bien a protegerse dentro de los derechos propios de la
persona y su libertad individual.
“Se comprende en este capitulo los tipos penales de invasión
de la intimidad; invasión agravada de la intimidad por la calidad de agente;
información y organización indebida de archivos y acción privada.”
Pero antes de iniciar el desarrollo del tema, es necesario
precisar el origen del derecho a la intimidad, su reconocimiento constitucional
y tratar de definir que es la intimidad.
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